Prejubilación: qué es, requisitos y diferencia con la jubilación
La prejubilación es una fórmula mediante la cual un trabajador deja de trabajar antes de la edad legal de retiro, generalmente mediante acuerdos con la empresa. En este artículo explicamos qué es la prejubilación en España, los requisitos para la prejubilación y la diferencia con la jubilación anticipada.
February 5, 2026 - 5:00 AM

La prejubilación se ha convertido en una de las opciones más relevantes para quienes desean adelantar su salida del mercado laboral, especialmente en contextos de reestructuración empresarial o planes de ajuste de plantilla. En España, este concepto genera muchas dudas, ya que no siempre está regulado de forma directa por la ley, lo que lleva a confundirlo con otras figuras como la jubilación anticipada o las bajas incentivadas.
Comprender en detalle la prejubilación en España implica analizar cómo funcionan estos acuerdos entre empresa y trabajador, qué condiciones económicas suelen incluir y, sobre todo, cuáles son los requisitos para la prejubilación en cada caso. Además, es fundamental conocer la diferencia con la jubilación anticipada, ya que ambas opciones presentan implicaciones muy distintas a nivel legal, fiscal y de cotización.
A lo largo de este artículo, desglosaremos todo lo que necesitas saber sobre la prejubilación: desde su definición y características principales hasta sus ventajas, inconvenientes y aspectos clave para tomar una decisión informada.
Qué es la prejubilación
La prejubilación es un acuerdo laboral de carácter voluntario o negociado entre una empresa y un trabajador que permite a este último abandonar su actividad profesional antes de alcanzar la edad legal establecida para la jubilación. A cambio, el empleado recibe una compensación económica durante el periodo comprendido entre su salida de la empresa y el momento en que puede acceder a la pensión pública.
A diferencia de otras figuras del sistema de protección social, la prejubilación no está definida como tal en la normativa de la Seguridad Social en España. En realidad, se trata de un mecanismo de naturaleza contractual que suele enmarcarse dentro de procesos de reestructuración empresarial, despidos colectivos o planes de ajuste de plantilla. Esto significa que sus condiciones pueden variar de forma significativa en función del acuerdo alcanzado entre las partes.
Este tipo de solución suele dirigirse principalmente a trabajadores de mayor edad, con una trayectoria laboral consolidada y un historial de cotizaciones amplio. El objetivo principal es facilitar una transición progresiva hacia el retiro, evitando una ruptura brusca con la vida laboral activa. De esta manera, el empleado mantiene cierta estabilidad económica mientras se acerca a la edad de jubilación ordinaria.
Cómo funciona la prejubilación en España
En la práctica, la prejubilación en España se articula mediante un acuerdo individual o colectivo en el que la empresa se compromete a abonar al trabajador una renta periódica tras su salida del empleo. Esta renta suele calcularse como un porcentaje del salario que venía percibiendo, aunque habitualmente es inferior a este, ya que se considera una prestación de transición y no un salario propiamente dicho.
La duración de estos pagos depende de la edad del trabajador en el momento de la salida y del tiempo que falte para que pueda acceder a la pensión de jubilación. En muchos casos, estos acuerdos pueden extenderse durante varios años, cubriendo el periodo completo hasta que el empleado cumple los requisitos para retirarse oficialmente.
Además de la compensación económica, uno de los elementos más relevantes de la prejubilación es el mantenimiento de las cotizaciones a la Seguridad Social. Esto suele realizarse a través de un convenio especial, que puede ser asumido total o parcialmente por la empresa. Gracias a este mecanismo, el trabajador continúa acumulando derechos de cara a su futura pensión, lo que resulta clave para no ver reducida su base reguladora.
En algunos supuestos, también pueden incluirse condiciones adicionales como primas de salida, incentivos económicos extraordinarios o coberturas complementarias, dependiendo del tipo de acuerdo alcanzado entre la empresa y el trabajador.
Requisitos para prejubilación en España
Los requisitos para la prejubilación no están definidos por una norma única y específica, ya que la prejubilación en España no constituye una figura jurídica regulada de forma directa por la Seguridad Social. En su lugar, se configura como un acuerdo entre empresa y trabajador, por lo que las condiciones pueden variar en función del convenio colectivo aplicable, la situación de la empresa y la negociación individual.
Aun así, en la práctica existen una serie de criterios habituales que suelen repetirse en la mayoría de procesos de prejubilación, especialmente en grandes empresas o en expedientes de regulación de empleo.
Edad y proximidad a la jubilación
Uno de los principales factores que determinan el acceso a una prejubilación es la edad del trabajador. Normalmente, este mecanismo se ofrece a empleados que se encuentran en la última etapa de su vida laboral, habitualmente a partir de los 55 o 60 años, dependiendo del acuerdo concreto.
El objetivo es que el trabajador se encuentre relativamente cerca de la edad legal de jubilación, de forma que el periodo de transición mediante renta o compensación económica sea limitado en el tiempo y viable para la empresa.
Antigüedad y trayectoria profesional
Otro de los requisitos para la prejubilación más habituales es contar con una antigüedad significativa en la empresa. Este factor es clave, ya que los planes de prejubilación suelen utilizarse como herramienta dentro de procesos de reestructuración, donde se prioriza la salida de perfiles con mayor coste salarial o mayor tiempo de permanencia.
Además, una carrera profesional extensa suele ir acompañada de un mayor nivel de cotización a la Seguridad Social, lo que facilita que el trabajador pueda acceder posteriormente a una pensión contributiva en condiciones favorables.
Acuerdo entre empresa y trabajador
La prejubilación no es un derecho automático del trabajador, sino el resultado de un acuerdo voluntario. Por ello, uno de los requisitos esenciales es la existencia de una negociación entre ambas partes.
Este acuerdo suele quedar recogido en un documento formal que establece las condiciones económicas (renta mensual, indemnización o compensación), la duración del periodo de prejubilación y, en muchos casos, la continuidad de las cotizaciones mediante un convenio especial.
Situación empresarial y procesos de reestructuración
En la mayoría de casos, la prejubilación se enmarca dentro de situaciones de ajuste organizativo. Por ello, también influye la situación económica de la empresa o la existencia de procesos como expedientes de regulación de empleo (ERE), fusiones o reestructuraciones internas.
En estos contextos, la prejubilación se utiliza como una herramienta de salida ordenada de trabajadores, especialmente aquellos con mayor antigüedad o coste laboral, facilitando una transición menos traumática tanto para la empresa como para el empleado.
Diferencias entre prejubilación y jubilación anticipada
Aunque a menudo se utilizan como si fueran conceptos equivalentes, la prejubilación y la jubilación anticipada son figuras completamente distintas en su naturaleza jurídica, su funcionamiento y sus efectos económicos y contributivos. Entender bien estas diferencias es clave para evitar confusiones a la hora de planificar la salida del mercado laboral.
Naturaleza jurídica: acuerdo privado vs. derecho regulado
La principal diferencia entre ambas figuras es su base legal. La prejubilación es un acuerdo privado entre empresa y trabajador, normalmente vinculado a procesos de reestructuración, despidos colectivos o planes de ajuste de plantilla. No está regulada de forma específica en la normativa de la Seguridad Social.
En cambio, la jubilación anticipada es una modalidad regulada oficialmente dentro del sistema público de pensiones en España. Está recogida en la legislación de la Seguridad Social y permite acceder a la pensión antes de la edad ordinaria de jubilación, siempre que se cumplan determinados requisitos.
Fuente de ingresos durante el periodo previo a la jubilación
En la prejubilación, el trabajador no percibe una pensión pública, sino una renta o compensación económica pactada con la empresa. Esta cantidad suele ser inferior al salario habitual y depende del acuerdo alcanzado, pudiendo incluir o no complementos adicionales.
Por el contrario, en la jubilación anticipada, el trabajador pasa directamente a cobrar una pensión de la Seguridad Social, aunque con una reducción aplicada mediante coeficientes reductores por haber adelantado la edad de retiro.
Cotizaciones a la Seguridad Social
Otro elemento clave de diferenciación es el tratamiento de las cotizaciones. En muchos casos de prejubilación, la empresa mantiene las cotizaciones del trabajador mediante un convenio especial con la Seguridad Social, lo que permite seguir incrementando los derechos de pensión futura.
En la jubilación anticipada, una vez reconocida la pensión, el trabajador deja de cotizar, ya que pasa directamente a la condición de pensionista del sistema público.
Acceso y requisitos necesarios
La prejubilación no exige requisitos legales concretos más allá del acuerdo entre las partes. Depende de la voluntad de la empresa y del trabajador, y suele estar condicionada por políticas internas o procesos de reestructuración.
En cambio, la jubilación anticipada sí exige cumplir condiciones estrictas, como un número mínimo de años cotizados y la proximidad a la edad legal de jubilación. Además, puede ser voluntaria o forzosa, pero siempre dentro de los límites establecidos por la normativa vigente.
Impacto económico a largo plazo
Desde el punto de vista económico, la prejubilación puede permitir mantener ingresos estables durante el periodo previo a la jubilación, especialmente si incluye complementos empresariales y cotizaciones continuadas.
Sin embargo, la jubilación anticipada implica una reducción permanente en la cuantía de la pensión, debido a la aplicación de coeficientes reductores por adelantar el acceso a la misma.
En consecuencia, mientras la prejubilación funciona como una transición pactada, la jubilación anticipada supone un cambio definitivo en la situación del trabajador dentro del sistema de pensiones.
Ventajas y desventajas de prejubilarse
En España, la edad media en la que se accede a la prejubilación se sitúa en torno a los 57 años, según distintos estudios recientes (https://www.grantthornton.es/sala-de-prensa/2025/la-edad-media-de-prejubilacion-se-situa-en-los-57-anos/) sobre gestión del talento sénior en las empresas. Este dato refleja la tendencia de las organizaciones a facilitar salidas anticipadas en edades todavía alejadas de la jubilación ordinaria, especialmente en procesos de reestructuración empresarial.
La prejubilación es una opción que puede resultar atractiva en determinados contextos laborales, especialmente cuando se presenta como parte de un acuerdo con la empresa. Sin embargo, no está exenta de implicaciones económicas, laborales y personales que conviene analizar con detalle antes de tomar una decisión.
Ventajas de la prejubilación
Una de las principales ventajas de la prejubilación es la posibilidad de abandonar el mercado laboral antes de la edad ordinaria de retiro manteniendo una cierta estabilidad económica. Gracias a la renta pactada con la empresa, el trabajador puede seguir percibiendo ingresos durante el periodo de transición hacia la jubilación.
Otra ventaja relevante es la continuidad de cotizaciones a la Seguridad Social en muchos casos. Mediante un convenio especial, la empresa puede seguir ingresando las cotizaciones del trabajador, lo que ayuda a preservar o incluso mejorar la base reguladora de la futura pensión.
Además, la prejubilación en España suele ofrecer una salida progresiva del entorno laboral, lo que puede reducir el impacto emocional y psicológico asociado al cese brusco de la actividad profesional. Esto resulta especialmente importante para personas con largas trayectorias laborales.
También puede suponer una oportunidad para reorganizar la vida personal, dedicar más tiempo a la familia, la salud o proyectos personales, sin renunciar completamente a una estabilidad económica.
Desventajas de la prejubilación
Entre las principales desventajas de la prejubilación se encuentra la pérdida de ingresos respecto al salario habitual. Aunque se recibe una renta mensual, esta suele ser inferior a la retribución que el trabajador percibía en activo, lo que puede implicar un ajuste importante del nivel de vida.
Otra limitación es la dependencia del acuerdo empresarial. Al no tratarse de un derecho regulado como la jubilación, las condiciones pueden variar considerablemente entre empresas y no siempre son tan favorables como podría parecer inicialmente.
También existe cierta incertidumbre jurídica y económica, ya que la estabilidad del acuerdo depende de factores como la solvencia de la empresa o la correcta gestión del convenio especial de cotización.
Por último, la salida anticipada del mercado laboral puede tener un impacto en la vida profesional y social del trabajador, al reducir su actividad cotidiana y su vinculación con el entorno laboral antes de lo previsto.
Según un estudio de Gallup (https://news.gallup.com/poll/16087/retirement-expectations-reality-entirely-consistent.aspx) sobre expectativas y realidad en la jubilación, los trabajadores en activo tienden a ser más pesimistas respecto a su situación económica futura que quienes ya se han jubilado. El informe muestra una brecha constante entre expectativas y experiencia real, lo que influye en la percepción del retiro y en decisiones como la prejubilación, al anticipar escenarios financieros más inciertos de lo que finalmente suelen ser.
En definitiva, la prejubilación es una alternativa cada vez más utilizada en determinados contextos empresariales como vía de salida anticipada del mercado laboral, pero su naturaleza negociada y sus implicaciones económicas hacen imprescindible analizar con detalle cada caso. Entender sus condiciones, los requisitos para prejubilarse y el funcionamiento en la prejubilación en España, así como la diferencia con jubilarse anticipadamente, es clave para tomar decisiones informadas que afecten a la etapa final de la vida laboral